Una obra que respira naturaleza, donde los tonos ocres, marrones y dorados se funden en un juego de texturas y profundidad. Este óleo abstracto captura la fuerza serena de la tierra, evocando paisajes áridos, montañas bañadas por el sol y la calidez de un suelo fértil. Cada pincelada es un eco de la historia contenida en cada piedra desgastada por el tiempo. Composición rica en contrastes y matices, transmite una sensación de estabilidad y conexión con lo esencial. Invita a enraizarse, a sentir la energía de la tierra y a dejarse llevar por su atemporal belleza.
185.00€